Dos de las cuatro personas que perdieron la vida durante la estampida registrada la noche del martes en Paseo de la Reforma, en la Ciudad de México, eran originarias del Estado de México. Las víctimas vivían en los municipios de Ecatepec y Huixquilucan y se encontraban entre los miles de aficionados que celebraban el triunfo de la Selección Mexicana sobre Ecuador y su pase a los octavos de final.
Una de las víctimas fue Joshami Iraís Robles Cortázar, de 19 años de edad, estudiante de la Universidad Estatal del Valle de Ecatepec (UNEVE) y vecina de la colonia Emiliano Zapata Primera Sección, en Ecatepec.
Este jueves, familiares, amigos y compañeros de la joven le dieron el último adiós durante el velorio y posteriormente en su sepelio. A través de un mensaje oficial, la Subsecretaría de Educación Superior y Normal expresó sus condolencias a los familiares, amistades y a la comunidad universitaria por su fallecimiento.
La segunda víctima mexiquense fue un hombre de 30 años, originario de la comunidad de Zacamulpa, en el municipio de Huixquilucan. De acuerdo con los reportes oficiales, falleció a consecuencia de un paro cardiorrespiratorio durante la emergencia ocurrida en las inmediaciones del Ángel de la Independencia.
Tras confirmarse el deceso, la presidenta municipal de Huixquilucan, Romina Contreras, manifestó sus condolencias a través de redes sociales y puso a disposición de la familia el apoyo del gobierno municipal. Al pronunciamiento se sumó el senador Enrique Vargas del Villar, quien informó que brindará apoyo a los familiares, incluidos los gastos funerarios.
Las otras dos personas que perdieron la vida fueron un hombre de 44 años y una mujer de 48 años.
La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México mantiene abierta la investigación para esclarecer las circunstancias en las que ocurrieron los fallecimientos durante la concentración masiva en Paseo de la Reforma.